El helado de elaboración propia, una tendencia irresistible para tu negocio

Elaborar helados de forma artesanal en tu restaurante u obrador puede ser una buena forma de diferenciarte y ofrecer un valor añadido a tus clientes. Tanto si usas el helado como acompañamiento de platos dulces y salados, como si el helado es la parte integral de tus postres, la elaboración propia de helados te permitirá ofrecer a tus clientes una variedad de sabores única y diferente. Gracias a los avances en técnicas y equipamiento gastronómico, desde hace años el helado es una elaboración presente no solo en heladerías sino también en las cartas dulces y saladas de restaurantes, bares y cafeterías de todo el mundo. Frecuentemente en el sector hostelero se ha venido adquiriendo el helado ya elaborado para ofrecerlo a los clientes como postre, pues existen en el mercado buenos helados industriales y artesanos a disposición de los negocios de hostelería y restauración. Sin embargo, actualmente existe una tendencia creciente a la elaboración propia de helados en restaurantes favorecida por el acentuado interés del consumidor y comensal por las elaboraciones caseras, los postres de la casa, y las propuestas originales. La aparición de maquinaria hostelera para la elaboración de helados y los módulos de heladería artesana en los programas de formación de las principales escuelas de hostelería como la Masterclass de helados artesanos de la Escuela Superior de Hostelería de Bilbao, el Curso Intensivo de Formación de Helados del Basque Culinary Center o el Curso de Experto en Elaboración de Helados de la Universidad de Alicante entre otros, facilitan a los profesionales de la cocina y la pastelería la elaboración propia de helados Si te estás planteando incluir en tu negocio de restauración la elaboración propia de helados y tienes dudas acerca de por dónde comenzar a planificar su elaboración e integrarlo en el estilo de la cocina que ofrece tu restaurante, estás en el lugar adecuado. Acompáñanos a lo largo de este artículo pues vamos a repasar todos los puntos que tienes que tener presentes a la hora de implementar el helado de elaboración propia en tu carta: los tipos de helados, la importancia de la elección de ingredientes, cómo venderlo a tus clientes, y adicionalmente, algunos tips e inspiración a través de recetas que te serán muy útiles para tomar la decisión.   

Los tipos de helados

Empecemos por el principio, ¿a qué llamamos helado?. De forma resumida un helado es una preparación alimenticia elaborada a partir de varios ingredientes que se someten a un proceso de batido y enfriamiento posterior para llevarlos a un estado de semi-líquido, semi-sólido o sólido que debe mantenerse hasta el momento de su consumo en frío. Los ingredientes y el equilibrio de estos en la fórmula determinarán el tipo de helado que resultará, pudiéndose distinguir los siguientes tipos de elaboraciones heladeras:
  • Los granizados. Son elaboraciones que se presentan en estado semi-líquido con un mínimo del 10% de extracto seco. No contienen aire y su temperatura de servicio se sitúa entre -2 y -4ºC. El grosor de los cristales de hielo que contienen está relacionado con la cantidad de azúcares de su formulación y el grado de enfriamiento al que se someten.
  • Las paletas heladas. Son quizás las preparaciones heladas más sencillas en su versión a base de azúcar y agua de sabores (con frutas, hierbas aromáticas, etc.) que se incorporan a un molde para paleta al que se le inserta un palillo. Una vez solidificadas se desmoldan y se conservan a una temperatura que asegure su estructura y forma hasta su servicio. Si deseamos una textura más cremosa se pueden incorporar grasas a partir de leche, nata, queso crema o yemas de huevo.
  • Los sorbetes  son helados que en su composición no contienen grasas, sino agua y un mínimo aproximado de un 15% de frutas, zumos, concentrados y ocasionalmente alcohol, además de un 20% o más de sólidos totales. Durante su proceso de elaboración se baten para incorporar una determinada cantidad de aire y darles una textura con la suficiente plasticidad para su servicio y consumo. A diferencia del helado, que dura más en la boca, los sorbetes son productos que sacian la sed y proporcionan un refresco inmediato. Cada vez son más los cocineros que los sirven en su versión salada como entrante, combinándolos con ingredientes de verano (hierbas frescas, queso de cabra, pimentón, etc.).
  • Los helados de leche o helados cremosos son aquellos que en su composición contienen grasa láctea, leche en polvo y proteínas lácteas. Durante su proceso de elaboración se incorpora una determinada cantidad de aire. A pesar de someterse a bajas temperaturas tienen que presentar una textura cremosa con la suficiente plasticidad para facilitar su servicio y consumo. El helado es en general algo menos refrescante que el sorbete, pero permanece más tiempo en la boca y por su palatabilidad apetece consumirlo en cualquier época del año. Por su composición da una impresión de consistencia, un verdadero postre o acompañamiento gourmet de platos y entrantes. Al igual que el sorbete, puede elaborarse tanto en versiones dulces como saladas.
Una subcategoría a destacar de los clásicos helados de leche o crema son el parfait glacé o semifreddo en Italia, que es un postre helado elaborado con yemas de huevo, azúcar, claras de huevo blandas, nata,  queso crema o mascarpone. Se puede disfrutar tal cual, pero también puede ser la base para preparar un soufflé helado. Tiene la particularidad de ser tanto una mousse como un helado y no contiene ningún producto gelificante. Se consume entre -5 ° C y -8 ° C y puede presentarse en moldes de varias formas. Se puede servir con salsa, coulis, fruta fresca, frutos secos o especias y es un postre helado ideal para establecimientos de hostelería por su facilidad de elaboración y que no requiere de máquina especial para ello.  

El papel de los ingredientes en la elaboración clásica de helados

La elaboración del helado es una ecuación de pura alquimia que requiere de un profundo conocimiento sobre ingredientes y formulación heladera pues una receta de helado exitosa dependerá del equilibrio adecuado de las materias primas. Por lo tanto, para hacer un buen helado hay que conocer los ingredientes y la composición de cada uno de ellos, y se necesita práctica para encontrar el equilibrio adecuado entre los diferentes ingredientes y sus proporciones en la receta.  En general, un helado clásico tiene aproximadamente entre un 60- 64% de agua y un 36-42% de materia seca total que viene de la suma de todos sus ingredientes. Sin entrar en detalles en torno a su elaboración, una receta base de helado consta de agua (cristales de hielo) y componentes secos entre los que se encuentran la grasa, los sólidos no grasos de la leche, otros ingredientes como emulsionantes y estabilizantes, y el azúcar.  A continuación analizamos cada uno de los ingredientes básicos en una receta base de helado cremoso:                             
  • Grasa láctea
  Existen diferentes formas de aportar grasa láctea a una receta base de helado. Esto podrá hacerse a través de diferentes ingredientes como son la leche, la nata, el queso crema, el mascarpone o el yogur, entre otros. Cada uno de estos ingredientes al tener porcentajes de grasa distintos, tendrán un aporte graso determinado dentro de la fórmula del helado. La grasa láctea tiene un gran impacto en la estabilidad y suavidad del helado y el equilibrio en la fórmula es fundamental pues nos aporta tanto cremosidad como palatabilidad. Un porcentaje superior al 12-14% de masa grasa láctea hará que el helado se funda de forma muy rápida por lo que es importante mantenerse en esos márgenes.    
  • Sólidos no grasos de la leche
  Los sólidos no grasos de la leche (SNGL) son componentes secos y no grasos de la leche que contribuyen a dar textura y estabilidad al helado. Ayudan a que entre aire en la mezcla y también protegen los glóbulos grasos, de modo que la estructura del helado es más estable. Para dosificar correctamente estos componentes no grasos de la leche, en las recetas se utiliza mayormente leche descremada fresca concentrada o leche en polvo descremada a baja temperatura o incluso derivados como los caseinatos.     
  • Emulsionantes y estabilizadores
  Los emulsionantes y estabilizadores también juegan un papel vital en la elaboración de helados. Las proteínas lácteas son la parte más emulsionante en un helado, por ello el queso crema es un ingrediente ideal para dar estabilidad a los helados gracias a su gran cantidad de proteínas lácteas que posee. Por su parte, los estabilizadores en la mezcla de hielo aseguran un helado más estable que no se derrite tan rápidamente cuando se calienta. Existen en el mercado compuestos estabilizadores en polvo específicos para helado que le dan estructura y evitan la formación de cristales de hielo, sin tener mucha influencia en su sabor.  
  • Azúcares
  Los azúcares tienen un gran impacto en el sabor y también reducen el punto de congelación del helado. El hecho de que un helado pueda ser maleable con cuchara a bajas temperaturas como -12 ° C se debe al factor de reducción del punto de congelación Se suelen usar diferentes azúcares en recetas de helados porque cada azúcar tiene un punto de congelación y un dulzor diferente. Para el repostero el desafío es lograr el punto de congelación y el sabor del helado deseados. La mezcla base elaborada con estos ingredientes se recomienda que tenga una materia seca total de entre el 36% y el 42% que podremos modulcar agregando o disminuyendo la cantidad de azúcar, grasa o componentes lácteos. Pero hay que tener en cuenta que en los helados de sabores irán otros ingredientes añadidos que pueden hacer variar el porcentaje del helado final.  
  • Ingredientes para añadir sabor
  A la mezcla base se le añaden ingredientes adicionales para dar sabor. Hay ingredientes como las hierbas o las especias que se infunden en la mezcla de helado que casi no tienen impacto en las proporciones correctas de la mezcla base. Pero cuando hacemos helado con otro tipo de ingredientes como por ejemplo el cacao en polvo, agregamos materia seca que sí cambia las proporciones en la mezcla base. Y además, si hacemos helado de chocolate a partir de chocolate derretido, no solo agregamos sólidos de cacao, sino que con ellos estamos incorporando también grasa.  Esta es la razón por la que resulta aconsejable realizar varias mezclas básicas en función de los sabores añadidos que se vayan a incorporar a unas y otras. Por ejemplo, una base para sabores a base de frutos secos y chocolate que tienen un porcentaje de grasa añadido y una base para sabores afrutados  

El queso crema perfecto para la formulación de helados

El queso crema es un ingrediente culinario muy versátil que aporta valor a un gran número de recetas de helados. En general, el queso crema aporta al helado sabor, aporta grasa, aporta proteína y tiene una función estabilizante. En particular, los quesos crema y mascarpone Quescrem son perfectos para elaboraciones de helados porque:
  • Su contenido en proteína láctea aporta consistencia, emulgencia y estabilidad a la mezcla de helado.
  • Su equilibrio entre grasas y proteínas permite una alta estabilidad durante la elaboración en frío y la congelación. 
  • Permiten incorporar de forma muy sencilla una gran diversidad de sabores de helados originales y de diferente intensidad: rulo de cabra, yogur, cheesecake, tiramisú, etc.
  • Ofrecen opciones para helados sin lactosa, bajos en grasa, altos en proteína, helados ecológicos y helados clean label.
Algunas de nuestras referencias más usadas para elaborar helados son:
  • Queso Crema Natural de sabor suave y fácil combinación con cualquier ingrediente y disponible en sus versiones Sin lactosa, Light y +PRO. que resulta ideal para elaborar sabores como el helado de cheesecake. 
  • La gama Quescrem de sabores como el rulo de cabra, el azul o el ajo y finas hierbas, que permiten elaborar helados de sabores de forma sencilla con ingredientes naturales y con una mínima manipulación.
  • El único yogur pensado para cocinar y el primer y único kéfir para untar del mercado. Dos productos diferenciados que gracias a su composición y sabor te permitirán crear helados tendencia irresistibles. 
  • Mascarpone Quescrem que cuenta con un 42% de materia grasa y es ideal para helados muy cremosos y para sabores especiales como el tiramisú. Tiene una alta estabilidad y buena capacidad de aireación, y está disponible también en versión sin lactosa.
  • Quescrem Plus que permite realizar helados sencillos en robots de cocina tipo Thermomix sin necesidad de utilizar una mantecadora.                                       
Una vez diseccionados los ingredientes perfectos de una receta de helado, a continuación te damos algunas pautas para incorporar helados de elaboración propia a tu carta.         

Las mejores recetas de helados.

¿Necesitas inspiración para introducir tus propios helados en tu carta?. Te proponemos algunas ideas para introducir helados en tu carta, con distintas combinaciones de sabores que puedes adaptar a los gustos de tu clientela o a las últimas tendencias en gastronomía del momento. Para empezar, puedes elaborar un helado base con cualquiera de las variedades Quescrem que te servirán para acompañar distintos tipos de platos. Un helado de queso crema en versión dulce o salada, un helado de rulo de cabra para carnes, un helado de ajo y finas hierbas para pescados, un helado de yogur para encurtidos y salazones, un helado de mascarpone para dar un toque chic a cualquier plato… Pero además puedes probar algunas de estas combinaciones:
  • Helado de rulo de cabra con confitura de higos y nueces garrapiñadas. Un helado perfecto como acompañamiento, el contraste del dulce con el Rulo de Cabra Quescrem será inolvidable. El uso del rulo de cabra en un helado llamará la atención del comensal que busque algo diferente sin suponer una mayor carga de trabajo para tu cocina. Gracias al formato crema de Quescrem con rulo de cabra, no tendrás que trabajar el queso previamente para poder integrarlo en el helado. Además, la combinación de Rulo de Cabra con higos y nueces garrapiñadas te permitiría tanto consumir el helado solo, o como acompañamiento en postres o platos calientes.
  • Helado de kéfir con arándanos. La combinación de kéfir con arándanos con el Kéfir para untar de Quescrem en su versión helada, aportará un toque de frescura saludable a tu carta. El kéfir es un lácteo muy consumido hoy en día, pero su formato tradicional, haría imposible percibir el sabor a kéfir al usarlo en elaboraciones de heladas, por la poca cantidad de producto que se podría añadir a la fórmula. Por el contrario, el kéfir untable Quescrem al tener un alto contenido en proteínas, permitiría reformular el helado pudiendo así, añadir más cantidad de kéfir a la mezcla y por tanto obtener helados con un intenso sabor a kéfir. Este tipo de helado no es habitual encontrarla en las cartas de restaurantes, por lo que te permitirá diferenciarte de la competencia con una combinación tan original como es el kéfir con arándanos.
 
  • Helado de mascarpone y chocolate blanco tostado. El mascarpone, considerado un producto gourmet para muchos, dará un toque de cremosidad inigualable a tu helado y te permite combinarlo tanto en sabores salados como dulces. En este ejemplo lo hemos combinado con chocolate blanco tostado, logrando sacar el máximo partido al aroma del chocolate manteniendo un color avellanado en el helado.
   
  • Helado de tiramisú sin lactosa. Las alergias e intolerancias alimentarias están a la orden del día y es un punto a favor de tu negocio proponer alternativas apetecibles a este tipo de cliente. Aunque existe una amplia variedad de helados sin lactosa, no es muy común encontrar el sabor tiramisú ya que existe una oferta reducida de mascarpones libres de lactosa. El mascarpone Quescrem sin lactosa debido a su cremosidad hará que tu helado de tiramisú sin lactosa sea igual que uno tradicional.
   
  • Helado de yogur y lima con frambuesas. Este helado de yogur y lima con frambuesas es una opción ideal como postre o pre-postre refrescante, ya que el helado de yogur tiene además la ventaja de contar con muy buena aceptación por su percepción como alimento ligero y saludable. Acompañamos el helado casero con una base de bizcocho de frambuesas como topping una salsa de frambuesas con yogur con un crujiente de chocolate blanco y frambuesa liofilizada. Para su elaboración contamos con el  Yogur Culinario Quescrem perfecto para formulaciones heladeras por su equilibrio entre materia grasa y proteína, que no se corta al añadir ácidos y con un refrescante e intenso sabor a yogur. 
   
  • Helado de cheesecake. Un helado con el sabor de unos de los postre preferidos del público, la cheesecake. A pesar de ser un helado muy habitual, pocas veces encontramos helados de elaboración propia de tarta de queso. Quescrem profesional tiene un sabor lácteo muy diferenciador que recuerda al queso fresco gracias a su punto de acidez, frente a otros quesos crema que presentan un sabor más a mantequilla o nata. Esto permite que el queso en el helado destaque sin perderse al combinarse con el resto de ingredientes de la fórmula. Además, al igual que ocurre con la clásica cheesecake, con el helado de tarta de queso también podemos jugar con los topping que añadimos al final con distintos sabores de frutas e ingredientes secos como crumble de frutos secos, galletas especiadas, etc.  
   
  • Helado  salado de yogur y mango picante. Una opción muy interesante, es la de elaborar helados llamativos para el comensal. Si vamos a elaborar nuestros propios helados, ¿qué mejor manera de poner en valor nuestro trabajo que la de hacer helados con un toque fuera de lo común? El mango se combina con toques picantes en muchas gastronomías del mundo, así como el yogur, que está presente en muchas elaboraciones asiáticas como los currys. Se trata de una mezcla de sabores interesante para el comensal que podemos utilizar como acompañamiento en diferentes platos salados y dulces. El Yogur Culinario Quescrem utilizado en la receta, permite mantener un sabor intenso a yogur con su toque ácido tan característico, gracias a su composición equilibrada entre grasa y proteína que lo hace perfecto para utilizar en heladería pudiendo añadir una cantidad considerable de producto.
   
  • Helado de salmón y queso crema. Una combinación presente en la gran mayoría de bandejas de aperitivos, presentado en un formato tan diferente como es el helado. Este helado salado se podría utilizar para acompañar numerosos platos como puede ser una crema de verduras, por ejemplo de hinojo y chirivía, creando en el comensal interés y sorpresa al mismo tiempo.
   
  • Helado de Quescrem Plus y Vino tinto. Este helado de queso y vino tinto será perfecto para acompañar platos dulces, como podría ser una pera asada caramelizada, así como platos salados, por ejemplo unas verduras asadas. Esta original receta nos permitirá jugar con el tipo de vino y la variedad de uva, dándote la posibilidad de maridar el vino con el plato en un formato muy diferente y original. El uso de Quescrem Plus en la receta, nos añadirá además la ventaja de elaborar helados utilizando un robot de cocina, sin necesidad de tener que utilizar una mantecadora.
 

¿Cómo aumentar las ventas de helados en tu establecimiento?

Hemos dicho que el helado puede ser un toque en un plato dulce o salado y también puede constituir un postre en sí mismo.  Añadir un toque de helado a tus platos puede ayudar a incrementar el interés del comensal por el plato en sí, ya que su mera aparición en el nombre del plato en la carta puede ser irresistible. Por lo tanto, el helado de elaboración propia de sabores interesantes puede ayudarte a vender mejor un plato, nos permite resaltar una comida, donde el cliente no lo espera y sorprenderlo, por ejemplo, un carpaccio de salmón con un helado de yogur y eneldo, una quenelle de helado de mascarpone con un entrecot, o un helado de pepino y limón acompañando una ensalada. Una buena oferta de helados de elaboración propia puede ayudarte a vender más helado como postre en sí mismo. La venta de helados suele estar relacionada con la temperatura, por eso en general en verano el helado se vende fácilmente, pero una vez que llega el invierno, las ventas de helados disminuyen. Entonces, ¿cómo vender más helado en tu restaurante en cualquier época del año? A continuación te damos algunas estrategias para conseguirlo:                                                                         
  • Analiza las expectativas de tus clientes
Independientemente de si tu objetivo es vender helados o cualquier otro producto, siempre debes analizar a tu clientela para adaptarte perfectamente a sus necesidades.  En comparación con otros vecinos europeos, España es uno de los países que menos helados consume. Según un avance del Panel de Consumo Alimentario en Hogares elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación publicado en mayo del 2020, el consumo medio de helado por español ha crecido este último año un 5,8% pero aún así es de unos 6 litros por año y persona. Un porcentaje relativamente bajo en comparación con otros países europeos como Suiza, Finlandia y Suecia, que rondan los 14 litros. Más allá de las fronteras de Europa, Estados Unidos se posiciona en unos de los países de mayor consumo, con un promedio de 22 litros de helado al año per cápita. La razón de estas diferencias proviene de nuestros hábitos de consumo. El helado está menos presente en nuestra cultura, debido a nuestra amplia oferta de postres: frutas, bollería y lácteos. Nos gusta el helado, pero comemos poco. Por tanto, tu objetivo es hacer que tus clientes quieran volver a probar helado, sin importar el momento del día o la temporada. Y si tienes clientela habitual de esos países, recuerda que su interés por el helado es mayor, así que puedes aprovecharlo a tu favor.  
  • Ofrece una cantidad adecuada de sabores de helado
Para incrementar el número de ventas de helados en tu establecimiento, hay un factor fundamental a considerar: ofrecer la cantidad adecuada de sabores de helado. Los clientes deben tener suficientes opciones para que quieran probarlas sin tener demasiadas. En la carta de un restaurante medio puede haber de 2 a 4 postres con helado de elaboración propia, mientras que en un restaurante con una carta de postres muy larga o en un negocio específico de cafetería/heladería, la carta de helados puede llegar a tener entre 6 y 10 sabores de helados distintos para dar más opciones al comensal. Debes tener en cuenta que un excesivo número de sabores a elegir, puede tener un efecto negativo en tu negocio al provocar que el cliente tenga dificultades para tomar una decisión y experimentar una sensación de frustración.   
  • Crea nuevas experiencias de sabor y formato
Incluso con un menú pequeño, es posible que tu restaurante ofrezca helados de sabores originales para crear nuevas experiencias de sabor para tus clientes. Ejemplos como el helado de queso de rulo cabra o helado de kéfir pueden marcar la diferencia en tu carta.  También puedes ofrecer nuevas formas de presentación y seguir las nuevas tendencias de repostería ofreciendo pastel de helado o sándwich o macaron de helado. Deja volar tu imaginación.   
  • Adapta la carta de postres  a cada temporada
Al igual que los platos principales, es importante que su negocio de hostelería adapte su carta de postres según la temporada. En invierno no consumimos helados de la misma forma que en verano. Los sabores como pera, nuez, castaña, pan de jengibre o tiramisú son los preferidos en esta época y encontrarán fácilmente su lugar en el menú. También puedes combinarlos con otro postre como un trozo de tarta de manzana tibia servido con una bola de helado de caramelo o un fondant de chocolate con una bola de helado de vainilla por ejemplo.  
  • Apuesta por lo natural, artesanal y de cercanía
Un buen helado se basa en el empleo de buenas materias primas en su elaboración. Cuando elabores helados, prioriza los ingredientes naturales para que el helado se acerque lo más posible al sabor natural de la fruta o verdura, sin aromas extras. Además si puedes indica el porcentaje de fruta o verdura que lleve para que tus clientes lo conozcan. Conoce bien el origen del ingrediente y elige aquellos que sean cleanlabel o con pocos aditivos para que tu helado tenga menos ingredientes totales. Prioriza siempre que puedas los ingredientes locales, y los ingredientes lácteos de zonas referentes en la producción láctea como Galicia.
  • Da visibilidad a tu oferta de helados
Una vez que conoces bien a tus clientes y que tu carta de postres está adaptada a las temporadas, debes destacar la presencia de helados en tu establecimiento de hostelería. Una manera eficaz de hacerlo es incluir los helados en un menú, que conste de entrada, plato principal y postre con la ventaja añadida de que los helados en un menú se pueden servir rápidamente y son económicos.  
  • Recomienda siempre los postres 
El servicio de tu restaurante debe ser el primero en adorar vuestro helado y recomendarlo. Esta es una de las mejores formas de mostrar a los clientes que tu helado es delicioso. Otra técnica que funciona muy bien es recomendar helados nada más tomar el pedido, sugiriendo que dejen un poco de espacio en la comida porque vuestros helados son excepcionales. A la hora de recomendar tus helados, no dudes en priorizar su calidad y su procedencia. Cuenta si  todas las materias primas son de primera calidad, de dónde son o por qué las habéis elegido. Esta es una de las mejores maneras de mostrar a tus clientes que tus helados son diferentes y mejores que los de la competencia.  
  • Conoce los momentos de mayor y menor venta y lleva a cabo acciones
  Si tu objetivo es incrementar la venta de helados en tu establecimiento, es importante que conozcas detalladamente el consumo de helados en él, cuánto vendes por día y también por servicio. Para que este análisis sea fiable, hazlo durante al menos un mes considerando los siguientes puntos clave: 1. Cuál es la cantidad de helado vendido, por franjas horarias y en relación al número de clientes que frecuentaban tu establecimiento durante el período analizado. 2. Cuáles son los helados más vendidos en tu carta de postres y durante qué servicios. Una vez hecho este análisis, dispondrás de información suficiente para poner en marcha acciones de marketing en los momentos adecuados y en los momentos que más lo necesitan. Además, con este análisis puede ver si su oferta de helados está funcionando bien o no. Esperamos que esta recopilación de consejos sobre el proceso de elaboración de un helado y sus mejores ingredientes y recetas, así como las pautas para aumentar la venta de helados en tu establecimiento, puedan servirte de inspiración a la hora de incorporar el helado, una elaboración repostera irresistible en la oferta de tu negocio de hostelería. Recuerda que estamos a tu disposición para ayudarte ante cualquier duda que pueda surgir sobre aplicaciones específicas de nuestros quesos crema en tus elaboraciones heladeras o en cualquier otra elaboración con nuestros productos que quieras incorporar a tu negocio. Puedes contactar con nosotros a través de nuestros perfiles en redes sociales o por mail info@quescrem.es

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